LA LITERATURA MÉDICA SOBRE EL BEBER FRÍO EN LA EUROPA DEL SIGLO XVI.
UNA POLÉMICA RENACENTISTA
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Justo Pedro HERNÁNDEZ GONZÁLEZ
La Literatura médica sobre el beber frío en la Europa del siglo XVI.
Una polémica renacentista
Vigo, Editorial Academia del Hispanismo, 2009, 122 pp. / 26,00 euros
ISBN 978-84-96915-64-0
Reseña de Alberto Sánchez Álvarez-Insua, Arbor, 741 (173-182)
Índice
Introducción
Presupuestos básicos
I. La tradición medieval
II. Los prolegómenos de la polémica
III. El único manuscrito sobre el beber frío (1569)
IV. El primer impreso (1569)
V. Un apéndice de un libro de materia médica americana (1571)
VI. Un libro médico sobre el agua (1576)
VII. El tratado sobre el beber frío (1576)
Conclusiones
Fuentes
Índice de materias
Colofón
INTRODUCCIÓN
En líneas generales, el galenismo parece un bloque uniforme, homogéneo, casi monolítico, a primera vista; un círculo perfecto, inmanente, autosuficiente e impenetrable, especialmente en lo que atañe a la patología. Esta perspectiva se aprecia si uno se atiene sólo a las obras más sobresalientes de un selecto grupo de grandes figuras, que aparentan coincidir en todo. Sin embargo, la vuelta a los clásicos griegos, saltándose la medicina greco-islámica, supuso una nueva realidad: al tratar de retirar los muchos aditamentos que el edificio galénico había ido acumulando, se vieron no pocas, siquiera pequeñas, fallas y fisuras en la fábrica original. Se, trató entonces de taponar y reparar esos huecos, pero ya con la mentalidad renacentista que proporcionaba una cierta autonomía intelectual frente a lo recibido, es decir, a la tradición.
Tal vez, la mejor forma de apreciar estos intentos de restauración y sus consecuencias, se alcance estudiando la intrahistoria de la medicina renacentista, ésa que no sale en los manuales. Por eso, se debe acudir a los libros de autores calificados como menores por la historiografía tradicional y que tal vez entonces no lo fueran tanto. Así, es posible encontrar esos temas polémicos que surgieron en el Renacimiento cuando se pretendió volver al galenismo original.
Dichas polémicas suelen enmarcarse dentro de los “disensos” (“conatos de rebelión” los llamó Laín)1 frente a la patología galénica, que también llevaban consigo ese intento de arreglar las fallas de modos diversos. Pero, con todo lo dicho, tales polémicas son muchas más de las que se han señalado tradicionalmente. Sin pretender ser exhaustivos baste ahora citar las siguientes: 1) la polémica de la sangría, iniciada con el libro póstumo de Pierre Brissot Apologetica disceptatio... (París, 1525); 2) la que afecta a los jarabes, en la que intervino Miguel Serveto con su Syruporum universa ratio (París, 1537) y sus cinco ediciones ulteriores; 3) la que concierne a la orina, que supone una reacción a las interpretaciones arbitrarias de la uroscopia y que comienza con la obra de Clemente Clementio Clementia medicinae... (Roma, 1512); 4) la que se refiere a la fiebre, en la que intervino Gómez Pereira con su Novae veraeque medicina (Medina del Campo, 1558); 5) la relativa a la sífilis, desarrollada en Ferrara, e iniciada por Niccolò Leoniceno con su Libellus de epidemia quam itali morbum gallicum vocant (Venecia, 1497), donde se niega a etiquetar a dicha enfermedad como “nueva”; 6) la que atañe a la calificación de la primera fase de la senectud, en la que se enzarzan, al menos, Cristóbal de Vega, Francisco Valles y Leonhart Fuchs; 7) la que gira en torno a la capacidad hematopoyética del sistema venoso, entablada, por lo menos, entre Cristóbal de Vega y Francisco Valles; y, 8) la que trata de la naturaleza del pulso y del latido cardíaco, en la que intervienen Cristóbal de Vega y otros muchos autores de la época.
Dentro del amplio contexto de la medicina renacentista europea, cabría sugerir otra más, de carácter dietético: la polémica del beber frío5, en la que se vieron involucrados varios médicos del siglo XVI: Andrés Laguna, Cristóbal de Vega, Luis de Toro, Francisco Franco, Nicolás Monardes, Alonso Díez Daza y Françesc Micó. Su diversa procedencia, Segovia, Alcalá de Henares, Plasencia, Xátiva, Sevilla, Caracena (Soria) y Vich, respectivamente, da buena muestra de la extensión tanto de la polémica como de su influencia, ya que afectó a toda Europa, pues, entre otros factores, varios de ellos ocupan un lugar importante en la medicina europea del Renacimiento.
Cronológicamente, por lo que respecta a los reinos hispánicos, debo datar al menos el periodo álgido de la polémica entre 1555, fecha del texto en el que Andras Laguna fustiga esta costumbre y 1576, año en el que es publicada la última obra, escrita por Françesc Micó, sobre el tema, dentro del siglo XVI.