La música en la Colegiata de Santa María la Mayor

Paulino CAPDEPÓN VERDÚ
La música en la Colegiata de Santa María la Mayor
de Talavera de la Reina durante el siglo XVIII
Talavera de la Reina, Colección Padre Juan de Mariana 35,

Premio Fernando Jiménez de Gregorio 2011,
Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2012, 806 pp.
ISBN 978-84-96827-24-0

 

Reseña de Josep Maria Gregori Cifré
Universidad Autónoma de Barcelona

Paulino Capdepón, autor de este magnífico trabajo, es profesor titular de Historia de la Música de la Universidad de Castilla-La Mancha, desde cuyo centro dirige el grupo de investigación “Patrimonio musical de Castilla-La Mancha”, siendo a su vez el responsable de los proyectos de investigación “Fuentes del patrimonio musical de Castilla-La Mancha” y “La música en la provincia de Toledo”. En su acervo curricular cuenta con numerosos premios de investigación musicológica, el último de ellos el “XX Premio de historia de Talavera y su antigua tierra 2011 Fernando Jiménez de Gregorio” otorgado por el Ayuntamiento de Talavera de la Reina a su trabajo dedicado a la recuperación de la historia y el repertorio musical de la Colegiata de Santa María la Mayor de Talavera de la Reina del siglo XVIII.

Tras el prólogo y el capítulo de agradecimientos, abre el libro una introducción general en la que aparecen la justificación y objetivos del proyecto, un estado de la cuestión y un esclarecedor apartado sobre la metodología utilizada. Se trata, sin lugar a dudas, de una obra de gran calado que ha conllevado el vaciado exhaustivo de toda la documentación de las actas capitulares relativa a la vida musical de la colegiata –bien contextualizada en el marco socio-histórico talaverano y español del XVIII en los capítulos I y II–, y que servirá de modelo metodológico a los futuros estudios sobre centros musicales de características similares en el contexto de la Españabarroca.

El estudio del tema propiamente musical se aborda a partir de la mitad del capítulo II (p. 73), con la presentación de la capilla de música de la colegiata y atendiendo a las características socio-económicas de la capilla, los cargos de maestro de capilla y organista , los cantores de la capilla, los mozos de coro o infantes, y los instrumentistas; presentando cada uno de estos brazos musicales bien enmarcado en el contexto de las capillas del ámbito más cercano (Toledo, Segovia, Salamanca, Valladolid, Burgos). El autor presenta a continuación los principales cargos musicales –la dignidad de chantre, los racioneros o beneficiados (maestro de capilla y organista, cargos anexos a partir de fines del siglo XVII) y los ministros de coro (sochantre, salmistas, maitinantes y capellanes de coro) y de capilla (cantores, mozos de coro e instrumentistas)– atendiendo a sus cualidades musicales, funciones y servidumbres en el marco de la colegiata, a su regulación económica y a sus regímenes normativos. Cierra este capítulo un apartado destinado a los pormenores del calendario de actuaciones de la capilla musical en las festividades religiosas y profanas celebradas dentro y fuera de la colegiata.

Los capítulos III, IV y V tejen el hilo historiográfico de los sucesivos personajes que regentaron los magisterios y cargos musicales de la colegiata en el curso del siglo XVIII: sus maestros de capilla-organistas –Antonio Martín (1698-1736), Bernardo García Peletero (1736-1743), Vicente Sánchez (1743-1747), Cristóbal González Rubio y Pedro Arroyo (1747), Francisco Eugenio García (1747-1786), Vicente Almántiga y José Cabello (1786, 1788), Juan López (1787-1788), y José Cortasa (1788-1796)–, junto a sus cantores, mozos de coro, instrumentistas y sochantres. A la luz de la lectura de estos capítulos centrales del libro, que narran la recreación histórica de la vida musical de la colegiata, se pone bien de manifiesto la importancia que adquirió la capilla de música y cómo marcó el pulso de la vida festiva y también cotidiana de Talavera. Como muy bien remarca el autor del trabajo, Talavera de la Reina vivió durante el siglo XVIII un período de pujanza económica, con el asentamiento de la Real Fábricade Sedas; dicho impulso industrial y comercial se vio reflejado en las dotaciones de la capilla musical de su colegiata.

En el capítulo VI, el autor de este laborioso trabajo ofrece una serie de análisis sobre los aspectos tímbricos, formales, litúrgicos, estéticos y estilísticos de las composiciones musicales de los principales maestros de capilla-organistas de la colegiata, que ha seleccionado y transcrito en el apartado “Obras Musicales”, cuya edición crítica aparece en el VII capítulo del volumen impreso. Paulino Capdepón cierra su riquísima investigación con una pertinente aportación de conclusiones y el correspondiente apartado bibliográfico.

La extensión de esta completísima investigación aconsejó incorporar a su edición impresa un CD con los anexos correspondientes de los apéndices del trabajo: el catálogo del repertorio musical conservado, siete extensos apéndices documentales de 332 páginas con la transcripción de 880 registros documentales, y la transcripción de 5 obras de maestros de capilla de la colegiata, fechadas durante la segunda mitad del siglo XVIII. El índice de dichos apéndices figura bien pormenorizado en el índice del libro impreso. En el Apéndice I, el autor ofrece el Catálogo del Archivo de Música de la Colegiata a través de un listado de 167 registros, ordenados en primer término con el repertorio de 161 obras manuscritas, 43 de autor, de las cuales 29 aparecen firmadas por Francisco Eugenio García, 5 por José Cortasa, mientras los compositores Vicente Almántiga, Antonio Martín, Maestro Hernández, Manuel Piquer, Juárez, José Tort, Carlos Patiño, Juan Hidalgo y Maestro San Juan, se hallan representados con una sola obra. Después de los manuscritos de autor, viene reseñada la relación de 118 obras anónimas, 10 de ellas instrumentales, y, en último término, cierran el listado del catálogo 10 impresos musicales. La relación de las obras conservadas en el fondo musical de la colegiata viene acompañada, junto a la numeración correlativa de cada registro, de su respectiva signatura topográfica, a fin de facilitar el acceso a la consulta de dicho repertorio. El Apéndice II contiene las Constituciones de la Colegiata de 1583, dispuestas en 41 apartados, las Constituciones de la Hermandad de músicos de 1747, y la documentación relativa a la erección de ocho raciones (1783). El Apéndice III está destinado a la transcripción de las actas relativa a los maestros de capilla-organistas de la colegiata, a partir de la posesión del magisterio en 1737 por Vicente Sánchez, la documentación que generó el conflictivo magisterio de Francisco Eugenio García, y las convocatorias y actas de oposiciones a la sochantría. El Apéndice IV ofrece la transcripción de la extensa documentación que generaron los conflictos de intereses entre los racioneros y el cabildo de la colegiata. En el Apéndice V el autor transcribe toda la documentación correspondiente al órgano de la colegiata, con los memoriales de los organeros José Manuel Truchado (1752), Lorenzo Monturus (1775), José Berdalonga (1797). El Apéndice VI resultará de gran utilidad para futuros estudios sobre la música en Castilla-La Mancha, puesto que en él figuran las relaciones de los músicos vinculados con la colegiata durante el siglo XVIII: maestros de capilla-organistas, sochantres, cantores e instrumentistas, salmistas, registradores de libros de coro, copistas y mozos de coro. El Apéndice VII, con el título de “Documentario Musical”, resulta el más extenso de todos al incluir la transcripción de un total de 877 documentos relativos al quehacer cotidiano de la vida de los músicos de la colegiata –maitinantes, peticiones, memoriales, licencias, provisiones de capellanías– des de 1701 hasta 1795. A continuación de estos ricos apéndices documentales, el autor presenta una sección de “Obras Musicales” en la que incorpora la transcripción musical del salmo Lauda Jerusalem (para 4 voces y Acompañamiento),la Cantata “De ese infante” (para Alto, Flauta, Violín 1/2 i Acompañamiento) y el Aria “Oh qué inmensa bondad” (para Tiple, Trompa 1/2, Violín 1/2 y Acompañamiento) de Francisco Eugenio García; el Villancico “Vaya de tonadilla” (para 4 voces, Violín 1/2 y Acompañamiento) de Vicente Almántiga; y, en último término, el Villancico “Al son de la tonadilla” (para 4 voces, Violín 1/2 y Acompañamiento) con dos interesantes tonadillas de José Cortasa.

El estudio del profesor Paulino Capdepón representa una importante contribución al estudio de la música del XVIII español. La calidad y la extensión de su inmenso trabajo ofrece una sobresaliente aportación al estudio de la organización musical de las colegiatas –tema, como él mismo afirma en sus conclusiones, que permanece aún ignorado por parte de la musicología española–, a la vez que enciende nuevas luces para el conocimiento del repertorio musical español del siglo XVIII.

*     *     *

:

Scroll hacia arriba

Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en más información

ACEPTAR
Aviso de cookies